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Ejercicios pre-cepillado dental

 

Ser mujer hoy en día (al igual que les pasa a los hombres) implica unos retos impensables para generaciones anteriores.

Recuerdo cómo mi abuelo me contaba su aventura de un día entero para hacer un trayecto desde Palma a Sóller. En cambio ahora nosotros podemos ir y venir en coche, por el túnel, varias veces en un solo día.

Lo mismo pasa en nuestras relaciones, nos separamos, nos juntamos, nos divorciamos… volvemos a casarnos… cuando antes ni siquiera existía el divorcio.

Por no hablar de las nuevas tecnologías indispensables actualmente para sobrevivir…los móviles, las tablets, las aplicaciones, wattsup …

Hace cinco años yo tenía un móvil que,  aunque funciona, está obsoleto, y ya lo he cambiado dos veces. Algunos hombres lo habrían renovado  5 veces   ;)

El ritmo de vida actual es muy rápido y ya empieza durante las primeras horas de la mañana, los niños, el trabajo, el desayuno, la casa, el marido, la pareja… Socorro!…

En muchas ocasiones esta misma velocidad la utilizamos para cepillarnos los dientes.

“Rápido, no tengo mucho tiempo para mi, y mucho menos para cuidarme, pero por lo menos me cepillo los dientes, eso sí… Muy rápido…..”

El problema es el precio que pagamos por cepillarnos así los dientes.
Un cepillado rápido suele hacerse de forma inconsciente y de esta forma pocas veces controlamos la fuerza que hacemos.
La mayoría de veces son nuestras queridas encías las que pagan el precio con heridas y recesiones (pérdida de encía).

En ocasiones también los dientes se afectan con afracciones o desgastes del cuello dental.

Y si a ello le sumamos que por la noche, cuando el nivel de estrés es muy alto, apretamos o rechinamos los dientes (bruxismo), entonces los efectos sobre los dientes aumentan.

Hay muchas cosas en nuestra vida que no podemos cambiar, pero podemos hacer pequeños cambios que pueden aumentar nuestra calidad de vida.

Te sugiero tomarte 5 minutos al día para ti, empezar respirando y dándote cuenta de cómo te sientes… enfadado, en estrés, relajado, pensando en todo lo que te falta por hacer… etc.

A continuación realiza pequeños ejercicios corporales como mover el cuello de un lado a otro o la cabeza hacia un lado y el otro.

Y sigue respirando conscientemente. Estira los brazos y abre y cierra los puños repetidas veces. Puedes hacerlo cada vez más fuerte descargando toda la tensión acumulada.

También puedes utilizar una pelota anti-estrés e ir apretándola conscientemente hasta que sientas que ya es suficiente.

Ahora ya es un buen momento para empezar con el cepillado dental!


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